Descubre tu Filosofía de Vida

Y encontrarás tu propósito

Puede que vayas un poco de cabeza en la búsqueda del sentido o del propósito de tu existencia, la respuesta al “¿Para qué me levanto cada mañana?” que te de fuerza y te motive.

Si este es tu caso, confío en que encuentres algo de alivio en este post.

De primeras quiero advertirte que parto de la base de la NO EXISTENCIA DE UNA DEIDAD, es decir, este post habla del encuentro de propósito para gente sin Fe.


El mundo se divide entre Oriente y Occidente y es en este sentido dónde te propongo que te posiciones en cuanto a Filosofía de vida, es así de simple.

La filosofía Oriental, tiene como finalidad la Paz, el Equilibrio, la Serenidad, la Armonía, la Calma…

Desde Oriente, se postula en mayor medida un mensaje de Aceptación, de Observación de nuestra propia existencia con el objetivo de Integrarnos en un TODO, de Adaptarnos y Fundirnos en una Eternidad Natural de las cosas.

La relajación y la meditación, así como la contemplación, forman parte de las prácticas cotidianas que nos acercan a ese estado de ligereza vital.

El respeto y utilidad por todo aquello que nos rodea, incluso lo más desagradable, la Naturaleza como máxima expresión de Poder y el aprendizaje a lo largo del tiempo, paciente y trabajado, son marcas de la casa de la filosofía de vida Oriental.

La vida es un ciclo y nosotras formamos parte de él

Photo by icon0.com on Pexels.com

La Filosofía Occidental, está motivada por la Felicidad, la Alegría, el Entusiasmo, el Gozo…

Desde Occidente se nos anima a la Acción, al Movimiento, con el objetivo de llevar a cabo los Cambios necesarios para que el mundo sea un lugar donde vivir sea un Placer y un Júbilo.

Autorrealizarnos, Empoderarnos, marcarnos objetivos y Alcanzarlos, experimentar el Logro, Superarnos, ser útil para otrxs, Aportar y Significar, son algunas de las muchas propuestas que la filosofía Occidental nos propone para darle sentido a nuestra vida.

Sé tu mejor versión

Photo by Bekka Mongeau on Pexels.com

¿Dónde se encuentran ambas filosofías?

Darle valor al error: Para adquirir fortaleza, aprendiendo de la experiencia. La equivocación como enseñanza o como camino correcto.

Desde dentro hacia afuera: Yo tengo el poder interior infinito para Transformar el mundo o de mí depende encontrar el camino de regreso al Todo eterno y a mi lugar en el ciclo de la existencia. Ambas filosofías apuntan al trabajo personal e individual, al encuentro contigo mismx.

Trabajo de por vida: Una y otra perspectivas dejan claro que este no es un “trabajo temporal”, no hay una pócima mágica que te traerá la Felicidad o el Equilibrio Interior y alcanzarás la iluminación, sino que es un ejercicio de por vida que requiere esfuerzo y constancia.


Te invito a que mires dentro de tí y tomes una decisión. Elige una de las 2 opciones, la que sientas que va más contigo y con tu manera de ser y estoy convencida que te encontrarás con pequeños propósitos que apuntarán en una dirección satisfactoria para tí.

Sea como sea, con Fe o sin ella, Oriental u Occidental, es incuestionable que el ser humano Necesita tener un Propósito, un Motivo por el que seguir transitando su vida.

Ya sea por el placer de vivirla, por fusionarte con ella o por el contento de dejar un lugar mejor del que te encontraste… De una cosa puedes estar segurx: Sin tí esta VIDA no sería lo mismo.

Photo by Engin Akyurt on Pexels.com

Autoestima y redes sociales

Aquí tenéis el directo de Twitch en el que revisamos todos los conceptos de este post

De entrada os adelanto que soy defensora y pro-tecnologías de la información, que crecí con los primeros módems en casa y conocí a más de una persona a través del chat de amigos de Terra cuando era adolescente. “Ojo-cuidao” 🔌

Así que, no pienso demonizar las redes sociales sino responsabilizar del buen uso a las personas que las manejamos.


Instagram, Twitter, Facebook, Pinterest, Tinder, TikTok, whatsapp, Telegram, Youtube, Twitch, Linkedin,… Y una cantidad enorme de plataformas más, forman parte ya de nuestra vida diaria, de nuestro costumbrismo.

Photo by Pixabay on Pexels.com

Deformación vocacional, me cuestiono hasta que punto estas facilidades que me conectan y me sirven para construir mi tejido social, me complican la vida o incluso me empujan a la insatisfacción o frustración.

Sumideros de tiempo

¿No os ha pasado que entráis en Instagram y cuando os dais cuenta lleváis media hora saltando de una cuenta a otra viendo imágenes o historias que os han cautivado y ya ni os acordáis a qué habéis venido? Sé que sí.

Un sumidero de tiempo es una especie de tubería invisible por la que se van horas de nuestra vida que ya nunca regresarán.

No es que las redes no sean útiles o que sean una pérdida de tiempo en sí mismas, es que las utilizamos mucho más tiempo del que realmente necesitamos. Estoy convencida que sólo un pequeño porcentaje del tiempo que le dedicas a las redes se te queda retenido en el cerebro para re-aplicarlo en tu vida o para compartirlo productivamente con otra persona o para integrarlo en tu día a día.

Hace unos años era la TV, hoy son las redes sociales.

Y el problema es que la sensación de pérdida de tiempo, no sólo nos irrita y frustra sino que nos puede traer problemas más serios de desatención de responsabilidades, debilitando así nuestra autoconfianza y autoestima.

¿Qué podemos hacer?

Los últimos dispositivos móviles ya incluyen un limitador de tiempo para muchas aplicaciones, de forma que cuando “se te va el santo al cielo” y extralimitas el tiempo que tú mismx te has impuesto a una red específica, te aparece una pantallita de aviso y te cierra la aplicación en tu cara, impidiéndo que vuelvas a usarla el resto del día.

Creo que es un método infalible pero considero que es una manera de evadir nuestra propia responsabilidad y desconectarnos de nosotrxs mismxs. Utilízalo si no te fías de ti, vamos.

Lo mejor es ponerle un límite de tiempo a lo que estás haciendo pero sin perder la conciencia y la responsabilidad. Ponte una alarma para que suene en un momento dado y comprométete (contigo mismx) a “parar”.

Este simple ejercicio, hará que aproveches mejor el tiempo de búsqueda o que disfrutes más tu tiempo de ocio digital, ya que sabrás que tiene una duración determinada.

Tu vida es aquello que decides hacer con tu tiempo

Photo by Moose Photos on Pexels.com

¿Cómo afectan las redes sociales a nuestra autoestima?

Paseo por la playa en un precioso atardecer un día cualquiera, imágenes de amor, cariño y ternura, risas y diversión, belleza, juventud, alegría, éxito, motivación a raudales…! Además de promesas publicitarias milagrosas de gurús que han dado con la pócima de TÚ FELICIDAD.

En las redes sociales vemos lo mejor de los demás y encima, con filtros que lo perfeccionan.

Creo que no os he descubierto nada con esta afirmación, sin embargo, llega un momento que dejamos de ser conscientes de ello.

Todo este cóctel de Expectativas, repetido hasta la saciedad, se convierte en una creencia de realidad de vida y, sin darnos cuenta, vamos interiorizando que debemos ser de una determinada manera, tener determinadas cosas , vestir, hablar, pensar e incluso sentir de cierta forma para SER FELICES (o alcanzar la paz mental o ser nuestra mejor versión o”X”…)

Cuando lo único que observamos son breves momentos e imágenes seleccionadas de felicidad y satisfacción, podemos creer que nuestra vida es aburrida, triste o indigna, ya que parece que somos los únicos que vivimos momentos de frustración, fracaso, decepción y dolor.

Y no.

Lo habitual es que vivamos entre una mezcla de cosas positivas y negativas simultáneamente sin embargo en redes sociales sólo vemos una cara de la moneda.

Photo by The Lazy Artist Gallery on Pexels.com

Un youtuber puede fascinarnos con su belleza y sentirse plenamente insatisfecho con su economía, ¿Qué crees que te va a mostrar más habitualmente en sus videos? Una emprendedora te va a mostrar su mejor perfil en Linkedin pero dudo que también comente que se siente absolutamente desconectada en su relación de pareja…

Si nos creemos la vida que vemos a través de las redes sociales, es como si creyéramos que las actrices y actores son los personajes que interpretan.

Pocas veces se alinean los planetas para que absolutamente todo a nuestro alrededor esté bien, ¡aunque a veces pasa! 😄 y pocas veces todo en nuestra vida está mal, aunque a veces lo sintamos así 😑

¿Qué podemos hacer?

Ser realistas, tocar con los pies en la tierra y comprender que la vida es una escala de grises infinita.

  • Que ni soy el único ser en el mundo que siente frustración o dolor, ni es posible permanecer en un estado de gracia e iluminación vital lleno de fantasía y poesía permanente.
Foto de Renato Abati en Pexels
  • Que las redes sociales solo son una pequeña parte de la realidad de las personas (o incluso sólo son personajes irreales).
  • Que los nicks, los tweets, los “likes” y los compartir se ejecutan tras una pantalla y a muchos kilómetros de distancia de tí, por lo que la mayoría no tienen que demostrar que todo aquello que te cuentan o que te muestran, es cierto.

Seguir a creadorxs de contenido que también muestran su vulnerabilidad, su fragilidad, sus fracasos… ¡Que lxs hay! 👍🏼

Siéntete identificadx con lo que eres hoy y busca referentes de lo que quieres ser mañana que se atrevan a mostrarte una vida más sincera. Te aseguro que tus metas y pretensiones en la vida serán coherentes para tí y lo más importante, ¡alcanzables!

Nos merecemos aceptar quienes somos, tratarnos bien, sentirnos capaces y sabernos válidos.

Aprendamos a tener una mirada crítica con lo que vemos en redes sociales y complicidad con nosotrxs mismxs.

Aquí os dejo una captura de mi aspecto en el momento en el que termino de escribir este post

¿Tener Éxito o Ser Especial?

Tanto el éxito como el ser la persona mejor en un campo específico implica horas, energía, esfuerzo y ganas dedicadas a un asunto.

La diferencia entre una cosa y otra radica en si estás dispuesta o no, a minimizar la importancia o restarle individualidad al resto de parámetros de tu vida.

¿Quieres tener éxito en algo? Ponte un objetivo, traza un plan asequible, márcate unos tiempos y alcánzalo.

El éxito no debería implicarte perder, el éxito sólo se refiere a ganar, a aprender, a afianzar… y es perfectamente compatible con las demás cosas de tu vida. Por ejemplo, tener éxito profesional no implica no tener tiempo para el ocio, la familia, los amigos o la salud.

Características del éxito:

El éxito es el camino

El éxito requiere de paciencia, de ir paso a paso, de avanzar lento pero seguro. El éxito es un camino largo y retador, pero con muchas satisfacciones. El éxito implica aprender.

El éxito es subjetivo

Lo que a una persona le puede parecer exitoso a otra persona puede parecerle falta de ambición o conformismo. Cada quien se traza sus propios objetivos y tiempos, por lo que cada persona entiende el éxito a un nivel y en un campo diferente.

El éxito es infinito

Puedes pasarte la vida entera planteándote objetivos y trabajando para lograrlos. Hasta tu último suspiro puedes estar alcanzando el éxito.

El éxito no te hace especial

El éxito te hace feliz y sobre todo, te satisface

Photo by bruce mars on Pexels.com

¿Quieres destacar en algo? Ponte un objetivo, traza un plan, márcate unos tiempos y alcánzalo… pero haz que el resto de parámetros de tu vida nazcan y mueran entorno a ese objetivo principal.

Destacar en algo implica dedicar más tiempo a ese “algo” que a todo lo demás en la vida. Incluso en el caso de ser una persona con un don especial para ese algo, triunfar en ese campo requiere de horas, energía y esfuerzo, no sólo para alcanzar el pódium sino para mantenerlo una vez alcanzado.

Características de triunfar:

El triunfo es la meta

No importa tanto el cómo has llegado hasta esa meta ni todo lo que has perdido o ganado por el camino, lo único que aparece en la foto eres tú y tu medalla.

Para destacar dependes de otras personas

Destacar por encima de otros, lleva implícito que se han valorado y comparado características entre, al menos, 2 personas. Si hay una persona por encima es porque hay otras tantas por debajo. No se puede ser la mejor en algo si no hay nadie más para compararse. Además, se necesita a un tercer personaje en la ecuación, que es quien sopesa y juzga.

Eres el punto de referencia

Durante el tiempo que dure tu triunfo, el resto del mundo te tomará como modelo y tratará de averiguar cómo has llegado a donde estás y qué te ha supuesto alcanzar ese puesto. Cuando destacas por encima de otros, y más en estos tiempos del postureo y la imagen, pasas a ser especial.

El triunfo es fugaz

Tan pronto aparezca otro ser humano con una cualidad más o mejor que tú, por pequeña que sea, perderás el podio. En menos tiempo, más joven, con más firmeza, con menos esfuerzo, … Cuanto más inmediato sea el triunfo, mejor. Serás especial hasta que dejes de serlo.

Photo by Tookapic

En Coaching, utilizamos una herramienta muy completa que se llama la Rueda de la Vida.

Esta herramienta sirve para muchísimas cosas si la sabes utilizar, pero, sobre todo, el objetivo al emplearla es alcanzar el equilibrio en todos los parámetros de tu vida, es decir, que tu rueda, ruede.

Rodar significa no destacar excesivamente en ningún parámetro, ni por exceso ni por defecto, por lo que, si persigues el triunfo en algún campo específico, tendrás que hacerte a la idea de que el resto de parámetros perderán individualidad o sentido por sí mismos y estarán mayormente supeditados a ese elemento principal.

La rueda de la vida habla de la satisfacción no de la felicidad (Entiende la diferencia en este otro post) e implica preguntarnos qué queremos en realidad, qué es importante, qué prevalece, qué nos limita, qué estamos dispuestos a perder, qué nos importa, … Implica poner los pies en la tierra y ser objetivos con nosotros mismos, plantearnos metas y trabajar con motivación para alcanzarlas.

Y ahora pregúntate:

¿Qué estás persiguiendo en tu vida: ¿El éxito o el triunfo?

¡Quiero ser feliz!

Aquí tenéis el post en video por si hoy no tenéis tiempo de leer!

Ser feliz está muy bien, realmente bien.

Sientes una descarga en tu interior, sonríes, todo es maravilloso y crees que eres capaz de todo.

La Felicidad es ese momento estupendo en el que todos anhelamos vivir permanentemente. Ese estado orgásmico que buscamos en todo, en todos y siempre. Nuestro objetivo, nuestra meta.

Y reconozco que, a nivel social, se nos empuja a creer que alcanzaremos la felicidad infinita de una u otra manera.

Pues siento deciros que la felicidad existe, ¡claro que sí! pero de permanente tiene lo que tiene de vida una chocolatina en pleno agosto olvidada en el coche.

Pretender ser felices constantemente es tirarnos en plancha y sin paracaídas por el precipicio de la frustración.

Ala, ya lo he dicho.

Y muchísimas personas a las que les preguntas ¿Cuál es tu objetivo? Te responden convencidos: Ser Feliz.

Es como la falacia de vivir enamorados para siempre (menudo temazo también) y otras muchas cosas perennes e irreales que nada tienen que ver con la propia naturaleza cambiante del ser humano y de la vida.

Otra característica de las cosas que nos venden como brebajes de la felicidad es que sirven para todos. Pues tampoco. Lo que a mí me hace feliz a ti puede parecerte lo más aburrido, tedioso, inútil, del mundo.

Cada uno de nosotros es un ejemplar único, que se emociona con cosas diferentes y a diferentes grados. Lo que sirve para unos no sirve para todos.

Tengamos esto claro también.

Dicho esto, ¿te reconoces como un buscador incansable de la felicidad? ¿Buscas la fórmula mágica de la felicidad? ¿Qué o quien consideras que tiene el poder de hacerte feliz?

Mi propuesta:

Observaros y tratad de reconocer en vosotros mismos cuánta felicidad necesitáis para sentiros SATISFECHOS